Diferencias entre marca, denominación ó razón social y nombre comercial

Diferencias entre marca, denominación ó razón social y nombre comercial

En primer lugar cabe hacer referencia al concepto de “marca” que se viene a definir como una denominación verbal, distintivo gráfico o combinación de ambos que permite a los empresarios distinguir sus productos o servicios frente a los que los competidores ofrecen en el mercado.

Las marcas influyen en la vida de los consumidores y van a determinar su decisión de compra. Normalmente se suelen asociar a una serie de valores, y a raíz de los mismos una determinada persona adquirirá o rechazará un servicio o producto. Además, ¿sabías que el 80% de la decisión de compra radica en la imagen?

Por otro lado, “la razón social” es un atributo legal que da nombre a una personalidad jurídica como sujeto de relaciones jurídicas y, por tanto, susceptible de derechos y obligaciones.

Por último, “el nombre comercial” es el signo o denominación que identifica a una empresa en el tráfico mercantil y que sirve para distinguirla de las demás empresas que desarrollan actividades idénticas o similares. Puede coincidir o no con el nombre de una sociedad registrada en el registro mercantil. De hecho, Una misma persona natural o jurídica puede tener diferentes nombres comerciales para identificar actividades empresariales pertenecientes a varios sectores del tráfico económico.

Una vez que ya conocemos los conceptos de la marca, la denominación social y el nombre comercial, vamos a marcar las diferencias para que no haya ninguna duda de cuando estamos utilizando uno u otro término.

Al crear tu empresa, debes registrarla con un nombre concreto. Una vez hecho esto se te asigna un número de identificación fiscal como persona jurídica o empresa. Es algo obligatorio para poder llevar a cabo una actividad comercial. En este caso hablamos de la denominación o razón social.

Es posible que quieras utilizar un nombre distinto para darte a conocer en el mercado, un nombre más atractivo o que resulte más sencillo de memorizar que la razón social: este es el nombre comercial.

Imagina que la razón social de tu empresa es tu nombre y apellidos, pero quieres que tu negocio tenga un nombre que identifique la actividad en la que te vas a desarrollar . Muchas veces, para diferenciar estos conceptos, se utiliza este símil: “la denominación o razón social es nuestro nombre propio, y el nombre comercial, nuestro nombre artístico”.

El nombre comercial puede existir o no, a tu elección, mientras que la razón social es obligatoria. De hecho, para todos los trámites jurídicos, figurará la denominación o razón social.

¿Qué sabes de la fiscalidad para iniciar tu negocio online?

¿Qué sabes de la fiscalidad para iniciar tu negocio online?

Los impuestos que gravan las ventas en una tienda online son los mismos que se aplican al comercio tradicional y demás actividades económicas. Así cabría destacar la fiscalidad directa y la indirecta. ¿Qué diferencia hay entre ambas?

  • ¿Qué sabes de la fiscalidad para iniciar tu negocio online?Los impuestos directos gravan la renta y el patrimonio de una persona física o jurídica cuya residencia habitual sea en España. Hay tres tipos de impuestos directos en nuestro país: el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el Impuesto sobre la Renta de los No Residentes (IRNR) y el Impuesto sobre Sociedades (IS).

Los autónomos pagarán el IRPF, mientras que las sociedades tendrán que hacerse cargo del IS. ¿Cual es mejor? Depende la actividad económica que desarrollemos así como los beneficios que obtengamos. El IRPF es un tipo de impuesto directo progresivo, es decir la cantidad a pagar por el contribuyente aumenta proporcionalmente cuanto mayor es la renta obtenida. La mayoría de contribuyentes tributan por sus primeros 17.707 euros de base imponible a un tipo del 24,75%, que es la suma del gravamen estatal y autonómico. De ese nivel hasta los 33.007 euros se suele aplicar un 30% y así sucesivamente hasta llegar al tipo máximo del 52% para las rentas superiores a 300.000 euros. Sin embargo esto no ocurre con el IS dónde el hecho imponible (que es la obtención de renta) esta sometido a un tipo de gravamen fijo del 35% si bien existirán variaciones de éste dependiendo del tipo de sociedad de que se trate.

  • Los impuestos indirectos son aquellos que gravan el consumo de bienes y servicios. Aquí destacamos: los Impuestos Especiales (IIEE), el Impuesto Aduanero (IA), el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), y el más importante en lo que respecta al tráfico por Internet, el Impuesto sobre el Valor Añadido. (IVA). Este impuesto se aplica siguiendo el criterio del lugar de establecimiento de la empresa vendedora, independientemente del lugar de residencia del consumidor, siendo el tipo aplicable el vigente el general (actualmente es el 21%).

Para obtener ciertas ventajas, como una exención total o una reducción muy significativa en el pago de los principales impuestos, son muchas las empresas que deciden domiciliar sus negocios online en países extranjeros. En numerosas ocasiones se recurre a los famosos “paraísos fiscales”, que como ya sabéis son Estados conocidos por aplicar un régimen tributario especialmente favorable a los ciudadanos y empresas no residentes que se domicilien a efectos legales en el mismo. Tal es el caso de la multinacional “Inditex” que tributa en Irlanda.

 

¡¡Esperamos haberte ayudado!!

Pasos a seguir para abrir tu propio negocio online

Pasos a seguir para abrir tu propio negocio online

Cada vez hay más personas que deciden hacer sus compras por la red o buscan información acerca de cualquier producto a través de la misma. Por ello hay que hacer un esfuerzo para situar en un buen lugar nuestro negocio en el mercado a través de internet.  Tener una página web no requiere altas inversiones ni tampoco grandes costes de mantenimiento, por lo que no podemos perder la gran oportunidad que nos ofrece una herramienta tan poderosa como internet para dar a conocer nuestra empresa al mundo.

Pasos a seguir para abrir tu propio un negocio onlineEvidentemente cuando pensamos en formar cualquier organización lucrativa (ya sea online o offline) tenemos asumir una identidad jurídica, responsabilidades fiscales y una serie de obligaciones relacionadas con el derecho propio de la Ley Sociedad de la Información y el Comercio Electrónico.

Desde nuestro blog “Legislación en Internet” queremos darte los primeros pasos legales que debes seguir para crear tu propio negocio.

1º Tienes que darte de alta como autónomo o crear una sociedad

Si la empresa que deseamos formar no es muy grande y su actividad no va a ser muy compleja basta con darse de alta como trabajador autónomo. En principio será más barato que abrir un negocio con otra forma jurídica. Sin embargo a veces es mejor crear una sociedad limitada o anónima porque el capital queda más protegido, porque tienes menos carga fiscal, porque si contratas a varios empleados podrás obtener importantes deducciones, y además porque puede reforzar la imagen de tu negocio online.

2º ¿Qué hacer después de darte de alta como autónomo o crear una sociedad?

Si somos autónomos….

La ley señala que toda persona que realice de manera habitual, personal y directa, alguna actividad económica lucrativa (comercial, industrial o profesional), deberá de darse de alta en el Régimen Especial de Autónomos de la Seguridad Social.
A efectos fiscales se ha de pagar el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), y hacer una declaración censal previa al inicio de la actividad.

Si creamos una sociedad limitada…

Se ha de registrar el nombre de la empresa, abrir una cuenta bancaria a nombre de la empresa, redactar los estatutos legales, crear la escritura pública de constitución, liquidar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales, realizar los trámites pertinentes en hacienda como obtención del NIF, alta en el AIE, y la declaración censal, e inscripción en el Registro Mercantil.

Una vez que ya tengamos creado nuestro negocio hay una serie de obligaciones legales que se deberíamos tener en cuenta.

¿Qué se puede vender por Internet?

¿Qué se puede vender por Internet?

Realmente hoy día se puede vender de todo por Internet. Por lo que la pregunta que tendríamos que hacernos es cual sería la actividad más rentable para llevar a cabo.

¿Aún no tienes una ideal clara del tipo de negocio que quieres montar?

Te sugerimos que primeramente te pares un poco a analizar el mercado. Tenemos que centrarnos en los que están en auge y evitar los que están más saturados. Una vez sepamos a qué nos vamos a dedicar y hayamos elegido un nicho de mercado debemos saber cuales son las necesidades del mismo y de qué forma se pueden cubrir.

Igualmente se ha de pensar siempre en la diferenciación, que es lo que hará en definitiva que nuestros productos y servicios sean únicos y los usuarios los prefieran antes que los de la competencia. También se ha de transmitir tu saber hacer para que la gente conecte con tu página web y sobretodo con los productos o servicios ofrecidos. Ten en cuenta que muchas veces lo que se venden son emociones.

¿Podemos iniciar un negocio online si no tenemos un producto propio?

La respuesta a esta pregunta es sí. Pero, ¿cuál sería aquí la forma de tener éxito vendiendo un producto que se ofrece en otro tipo de tiendas online? Nos deberíamos de centrar en productos que sean difíciles de encontrar y además dar un valor añadido de seguridad y confianza en la compra. Para lo que se ha de tener un buen sistema de logística y distribución.

¿Cómo puedo saber qué es lo que la gente más busca en la Internet?

Para solucionar esta duda nos podemos ir a Google Trends. Pero realmente, ¿para que sirve esta herramienta de Google? Nos permite averiguar con cuánta frecuencia se realiza una búsqueda particular en varias regiones del mundo y en varios idiomas. Por lo que podemos saber cuáles son los términos mas buscados en la red, es decir porque productos se interesan más los internautas.

Obligaciones legales en los negocios online

Obligaciones legales en los negocios online

Cuando tenemos un negocio en internet hay una serie de aspectos legales que tenemos que tener en cuenta si desarrollamos nuestra actividad empresarial en España.

1. Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSI-CE)

La LSSI-CE principalmente nos resalta en su texto legislativo lo siguiente:

  • El deber de información para la protección de los clientes. Debemos publicar el nombre de la empresa o individuo, domicilio social de la empresa, e-mail, NIF o CIF, aviso legal y condiciones.

  • La publicidad por Internet y regulación de SPAM. Las comunicaciones comerciales, ofertas promocionales y concursos deben ser claramente identificables y tienen que indicar la persona en el nombre de la cual la realizan. Cuando se quieran realizar comunicaciones comerciales a clientes o usuarios registrados, es imprescindible contar con la autorización previa.

2. Ley de Protección de datos (LOPD)

Obligaciones legales en los negocios onlineLa famosa LOPD va a obligar a todas las empresas que dispongan de datos personales de terceros a darse de alta en Agencia de Protección de Datos. Ahora bien, para una tienda online existen diferentes niveles:

  • Nivel básico. Si solo pides datos básicos (nombre, dirección, teléfono, e-mail)

  • Nivel medio. Si además pides datos bancarios o de la tarjeta.

3. Ley del Comercio Minorista

Esta ley regula las ventas a distancia que no tienen presencia física simultánea. Se refiere a los plazos de ejecución de las transacciones y pagos, al derecho a desistir de la operación y regula también los pagos con tarjeta de crédito. Básicamente nos dice que se ha de incluir una determinada información en nuestra web y cumplir con determinadas condiciones:

  • Información detallada del producto. Hay que incluir proveedor, características, precio, gastos de envío, forma de pago, modalidades de entrega y validez de la oferta.

  • Plazos de pedido. Si no se indica el plazo en la oferta, el pedido debe enviarse dentro de los 30 días siguientes a su recepción.

  • Derecho de desistimiento. El comprador podrá desistir libremente del contrato dentro del plazo de 7 días contados desde la fecha de recepción del producto (excepción: con los productos de uso inmediato, como los de higiene corporal o similar que no puedan ser devueltos).

Si hacemos todo lo anterior no sólo estaremos con la legislación vigente sino que esto te ayudará a transmitir confianza a tu comprador y así aumentar las ventas.

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